Muy pocos operadores turísticos hablan de esto, pero hay una conexión real entre el norte de Marruecos y Latinoamérica. Los judíos marroquíes en Latinoamérica no son una nota histórica menor. Es una historia de migración que duró más de un siglo. Dejó comunidades enteras en el Amazonas, Venezuela y Argentina, y todavía hoy conecta a miles de familias latinoamericanas con ciudades como Tetuán y Tánger.
Si tienes apellidos como Benarroch, Azoulay, Toledano o Abulafia en tu familia, es muy posible que esta historia sea también la tuya.
De Tetuán y Tánger al Amazonas: El Origen de los Judíos Marroquíes en Latinoamérica
La historia de los judíos marroquíes en Latinoamérica comienza mucho antes de lo que la mayoría imagina. Ya en 1810, algunos judíos sefardíes de habla hispana empezaron a emigrar hacia América Latina. Eran descendientes de la expulsión de España de 1492, que se habían establecido en el norte de Marruecos.
El capítulo más dramático llegó con el auge del caucho, a finales del siglo XIX. Familias judías de Tetuán y Tánger, muchas atrapadas en la pobreza, enviaron a sus hijos jóvenes al Amazonas en busca del “oro blanco.” El viaje en barco de vapor duraba tres semanas.
Algunos regresaron a Marruecos convertidos en hombres ricos, capaces de mantener a toda su familia. Otros se quedaron y se casaron localmente. Fundaron comunidades que todavía existen hoy en Belém y Manaos, con sinagogas y cementerios propios de más de doscientos años de antigüedad.
Argentina y Venezuela: La Segunda Gran Ola
Durante el siglo XX, la migración tomó un nuevo rumbo. En 1946, Argentina se convirtió en el destino más popular entre los judíos del norte de Marruecos. Para 1950, Venezuela la había superado. Un auge petrolero ofrecía un ingreso per cápita muy superior al de España o Argentina en esa época.
La mayoría de estas familias venían de Tetuán, aunque también hubo emigrantes de Tánger, Larache y Casablanca. Se establecieron en Buenos Aires, Caracas, São Paulo y Ciudad de México. Ahí ya existían comunidades judías organizadas que facilitaron su integración.
Comunidades de Judíos Marroquíes en Latinoamérica Que Siguen Vivas Hoy
Aunque no existen cifras oficiales exactas, un investigador estimó en 2017 los números por país. Brasil sumaba unas 7,000 personas, Venezuela 6,000, Argentina 1,500, Colombia 600, Panamá 400, Perú 300, México 200 y Cuba 100.
En años recientes, la crisis económica y política de Venezuela ha empujado a muchos descendientes a mudarse de nuevo. Muchos se fueron a Miami, donde curiosamente se les conoce como “latinos.” En realidad son judíos marroquíes de origen latinoamericano. Es una identidad triple que pocos logran explicar en una sola frase.
El Idioma Que Sobrevivió el Viaje
Una de las huellas más fascinantes de esta historia es lingüística. Las familias sefardíes de Tetuán y Tánger conservaron durante generaciones el Haketía. Es una lengua judeo-española que mezcla castellano antiguo con árabe y elementos amazigh.
Incluso después de siglos fuera de España, muchas familias mantuvieron palabras y expresiones de esta lengua en su vida diaria. Es una de las razones por las que tantos viajeros latinoamericanos describen una sensación extraña de familiaridad al visitar Tetuán por primera vez. Algo en el idioma, en la arquitectura, en el ritmo de la ciudad, que no logran explicar del todo hasta que conocen esta historia.
Una Historia Que Apenas Empieza a Contarse
Esta migración sigue siendo poco estudiada, incluso entre historiadores especializados en Medio Oriente y el Norte de África. En 2026, el escritor marroquí Jacky Levy publicó el libro “De Tánger al Amazonas.” Narra el viaje de jóvenes sefardíes de Tánger enviados a Sudamérica a principios del siglo XX. Buscaban escapar de la pobreza y las epidemias que azotaban la ciudad.
Para las familias latinoamericanas con raíces marroquíes, muchas veces perdidas después de generaciones, historias como esta ofrecen un punto de partida real. Es una razón concreta para finalmente visitar Tetuán o Tánger en persona.
Visitar las Raíces de los Judíos Marroquíes en Latinoamérica
Caminar hoy por la medina de Tetuán o Tánger significa caminar por las mismas calles que recorrieron esas familias antes de embarcarse hacia el Amazonas, Caracas o Buenos Aires. La arquitectura andaluza y los antiguos barrios judíos hacen de esta región un destino genuinamente distinto. En algunos casos, todavía se conservan sinagogas de esa época.
Ofrecemos nuestros tours por Tetuán y Tánger pensados específicamente para quienes quieren conectar con esta historia, no solo visitarla de paso. Si tienes raíces marroquíes, o simplemente te interesa esta historia poco conocida, puedes contactar a Navigate Morocco. Te ayudamos a construir un viaje alrededor de ella.